Pisando uvas por primera vez

Inauguremos este bello blog con lo que se ha convertido en una de mis fiestas favoritas: la vendimia. No quiero sonar cursi ni mucho menos, pero juro que tan sólo recordarla me saca una sonrisota porque tenía tiempo que no la pasaba TAN bien… y eso ya es mucho decir.

Debo aclarar que fui en la total ignorancia; de hecho compré mis entradas con la sola intención (aparte de beber) de pisar uvas porque –ya se irán dando cuenta- a veces basta con que algo me parezca divertido para decidirme a hacerlo aunque no tenga sentido.

Así que ahí nos tienen, mi amiga Andy y yo entrando a la Finca Sala Vivé con la primera de dos copas de cortesía en mano, listas para descubrir qué rayos había y/o se hacía exactamente en una vendimia.

Vendimia de Freixenet México, Querétaro

Empezamos con un surtido de carnes frías y quesos porque nuestros tristes conocimientos se reducían a un cliché para maridar el vino que acabábamos de comprar. Más tarde aprendimos de todo en la clase con el sommelier. ¿Quién iba a imaginarse que, tanto el vino espumoso como el Chardonnay, quedaban bien con pozole, quesadillas y tamales de elote, por ejemplo? ¿O que México cuenta con más de 10 denominaciones de origen? Ya sé que no tiene nada que ver pero tenía que decirlo porque es algo traumático; es más, traten de nombrar 3 (tequila y mezcal no valen) antes de dar click aquí si quieren descubrir cuáles son los demás.

Después de ver la bendición de la cosecha, nos formamos para un momento crucial en la vida de cualquier persona: pisar uvas. Todo valió la pena, es lo máximo. Imagina la sensación en los pies mientras escuchas música, observas un paisaje hermoso y respiras el olor a mosto. De verdad, en cuanto tengan oportunidad, háganlo, su vida no volverá a ser la misma -ay ya-.

¿Por qué se pisan las uvas?

Hay una serie de rituales simbólicos que se han mantenido desde la antigüedad y que conforman lo que hoy es la cultura del vino. Desde los egipcios, se acostumbraba que después de la vendimia (recolección de la uva), se aplastaran las uvas con pie de hombre en el lagar (recipiente donde se pisan) para extraer su mosto (jugo) y dejarlo fermentar de manera natural. Poéticamente se considera una transición entre lo natural y lo humano. Al parecer se dieron cuenta de que la pisada era más efectiva con cierto ritmo, por lo que incorporaron música al ritual y poco a poco el trabajo se convirtió en una gran fiesta.

Hoy en día son muy pocos los vinos que se siguen elaborando con el método tradicional (ej. Burmester Vintage Porto de Portugal), pero el simbolismo de la actividad se ha mantenido en la mayoría de las fiestas de vendimia del mundo.

Les dejo algunos links por si quieren saber más al respecto.

Entonces, ¿qué tanto recomiendo ir a una vendimia?

5-fuegos

Vivir para creer

Cada una es diferente según el lugar y la época, además de que en un mismo viñedo puede variar año con año. Eso quiere decir que sólo hasta que lo experimentes en carne propia, comprenderás toda la magia de esta tradición, independientemente de que te guste el vino o no (aunque sí ayuda bastante). Por mi parte, no puedo esperar a la próxima, sólo que esta vez prometo comportarme y beber como se debe: disfrutándolo lentamente y sin mis estúpidos retos.

Antes de despedirme quiero hacer una mención ultra especial para los baños. Jamás en mi vida había visto unos WC portátiles tan bellos, amplios y limpios, y mucho menos que se quedaran relucientes hasta el final en un evento lleno de ebrios. Gracias, público ebrio educado.

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